Las comunidades de corales del mundo están en peligro de colapso en 50 años, advierte la UICN
Redactado con inteligencia artificial.

Según la primera evaluación de los ecosistemas de corales de la UICN, casi todos los arrecifes de coral en aguas poco profundas están en alto riesgo de colapso ecológico para 2075. El informe destaca que el estrés térmico por el cambio climático es la principal amenaza para estos ecosistemas vitales.
Riesgo de colapso de los arrecifes de coral
La UICN ha informado que casi todos los ecosistemas de arrecifes de coral en aguas poco profundas están en alto riesgo de colapso ecológico para el año 2075. Más de 250 expertos evaluaron estos ecosistemas en 127 ecorregiones tropicales y subtropicales, incluyendo el Gran Arrecife de Coral en Australia y el Triángulo de Coral en el sudeste asiático.
El informe, publicado el 22 de octubre, revela que el 24% de los arrecifes de coral ya están en peligro crítico. Con el estrés térmico proyectado debido al cambio climático, se estima que el 96% de estos arrecifes estarán en esta categoría de peligro en los próximos 50 años.
Principales amenazas
El estrés térmico, causado por el aumento de las temperaturas del océano, se identifica como la amenaza más consistente que enfrenta a los arrecifes de coral. Este fenómeno provoca el blanqueamiento de corales, un proceso en el que los corales expulsan las algas simbióticas que les proporcionan alimento. Como resultado, los corales debilitados se vuelven vulnerables a enfermedades y su supervivencia se ve comprometida.
Los arrecifes de coral son fundamentales para la biodiversidad marina, ya que, aunque cubren menos del 1% del fondo oceánico, sostienen aproximadamente el 25% de la vida marina.
Oportunidades para la recuperación
A pesar de las sombrías predicciones, el informe sugiere que aún hay tiempo para evitar el colapso total de los corales. Marcos Valderrábano, responsable del programa RLE en la UICN, señala que la reducción de emisiones y la promoción de acciones climáticas urgentes son esenciales. Asimismo, es crucial mejorar la salud de los corales, lo que incluye reducir la contaminación y proteger los arrecifes restantes.
Sarah Bedolfe, científica marina de la ONG Oceana, enfatiza que la caída de los arrecifes no solo implicaría la pérdida de ecosistemas extraordinarios, sino también de alimento y medios de vida para comunidades costeras. Urge a los gobiernos a actuar ahora, abordando la sobrepesca y la contaminación mientras reducen las emisiones de gases de efecto invernadero que provocan el calentamiento de los océanos.