Los ecosistemas de aguas profundas del Golfo de México siguen sin recuperarse 16 años después del derrame de Deepwater Horizon
Redactado con inteligencia artificial.

Un estudio revela que, a 16 años del derrame de petróleo de Deepwater Horizon, los ecosistemas de aguas profundas del Golfo de México no muestran signos de recuperación. La investigación, publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences, destaca una caída drástica en la abundancia de especies pelágicas profundas.
Impacto del derrame de petróleo
El derrame de petróleo de Deepwater Horizon, ocurrido en 2010, fue el más grande en la historia de los océanos, con aproximadamente 134 millones de galones de crudo liberados en el Golfo de México. Dieciséis años después, un nuevo estudio liderado por la oceanógrafa Tracey Sutton de la Universidad Nova Southeastern indica que los ecosistemas de aguas profundas aún no se han recuperado.
Los investigadores analizaron más de 2,000 redes de muestreo, recolectadas inicialmente en 2011 y luego entre 2015 y 2023. Los resultados mostraron un descenso del 63.5% en las poblaciones de peces, del 62% en los crustáceos y del 59.7% en los cefalópodos, como los calamares. Las especies más afectadas son cruciales para la cadena alimentaria del océano, incluyendo al krill, que disminuyó un 72.8%.
Consecuencias ecológicas
La desaparición de estas especies no solo afecta la biodiversidad, sino que también puede tener repercusiones económicas significativas en la pesca y el turismo. Además, los cambios en la comunidad de organismos del 'deep scattering layer' podrían estar alterando funciones ecológicas vitales, como la captura de carbono en el océano profundo. Los investigadores han observado anomalías en el comportamiento de especies como las ballenas esperma, que ahora parecen moverse erráticamente en busca de alimento.
Un futuro incierto
Los autores del estudio sugieren que el derrame de petróleo y el uso de dispersantes químicos, como el Corexit 9500A, son las principales causas de este colapso, dado que ambos son tóxicos para la vida marina. Aunque los científicos habían anticipado el impacto negativo en el zooplancton, que es fundamental para las cadenas alimenticias marinas, los resultados actuales confirman que incluso especies que parecen abundantes pueden experimentar cambios drásticos.
La investigación concluye que la disminución súbita y persistente de la fauna pelágica profunda en el Golfo de México podría indicar un cambio de régimen ecológico. Los investigadores no están seguros de si la recuperación es posible o de cuánto tiempo podría llevar, lo que deja un futuro incierto para este ecosistema crucial.