Nuevos deslizamientos de permafrost en Canadá: un indicio del futuro del cambio climático
Redactado con inteligencia artificial.

Investigadores han identificado por primera vez un nuevo tipo de deslizamiento de permafrost en los Territorios del Noroeste de Canadá, que podría aumentar a medida que el planeta se calienta. Estos deslizamientos, conocidos como deslizamientos por desprendimiento de permafrost, son consecuencia del calentamiento y los incendios forestales en la región.
Un nuevo tipo de deslizamiento
Por primera vez, se ha identificado en Canadá un nuevo tipo de deslizamiento de permafrost en los Territorios del Noroeste. Estos deslizamientos, denominados deslizamientos por desprendimiento de permafrost, se producen en áreas con permafrost relativamente delgado y parecen ser un impacto a largo plazo de los incendios forestales en estos entornos. El estudio fue publicado el 23 de septiembre en la revista Geophysical Research Letters.
El investigador principal, Joseph Young, quien realizó este trabajo como parte de su doctorado en la Universidad de Alberta, señala que estos deslizamientos no se habían observado anteriormente en la región y podrían ser sin precedentes en los últimos 10.000 años. Durante sus observaciones, el equipo notó grandes cicatrices de deslizamientos en valles que anteriormente habían tenido un permafrost estable.
Características de los deslizamientos
Los deslizamientos se caracterizan por la presencia de bloques de material congelado en los escombros, algunos alcanzando hasta 10 metros de altura, equivalentes a un edificio de dos plantas. En el estudio, se examinaron dos deslizamientos específicos: uno en el valle del río Johnson en 2017, que movió más de 18 millones de metros cúbicos de tierra, y otro en el valle del río Redstone en 2018, que desplazó aproximadamente 4,5 millones de metros cúbicos de escombros.
Los datos recogidos permitieron a los investigadores modelar cómo ocurrieron estos deslizamientos. El permafrost en la zona ha estado calentándose alrededor de 0,3 grados Celsius por década desde 1980, coincidiendo con incendios forestales severos en 1995. El estudio sugiere que estos deslizamientos son provocados por un proceso de descongelación que ocurre desde la parte inferior, en lugar del derretimiento superficial habitual.
Implicaciones futuras
Aunque los deslizamientos no han causado daños significativos a la infraestructura debido a la remota ubicación de los Territorios del Noroeste, han creado nuevos lagos al represar ríos y han liberado sedimentos en las vías fluviales. Joseph Young advierte que muchas otras áreas en Canadá y Alaska son vulnerables a este tipo de deslizamiento, especialmente dado el aumento de la intensidad de los incendios forestales en latitudes más altas. Esto representa un posible indicio de lo que podríamos esperar en el futuro ante la dinámica cambiante de los incendios forestales en estas regiones.