El secreto de la longevidad de Jonathan, la tortuga de 194 años
Redactado con inteligencia artificial.

Jonathan, la tortuga más longeva del mundo, ha vivido 194 años, superando todos los récords de su especie. Un estudio revela que su genética contiene 287 variantes que ralentizan el envejecimiento y podrían ofrecer pistas para combatir este proceso en humanos.
La historia de Jonathan
Jonathan, una tortuga gigante de Aldabra, es conocida por ser la más longeva del mundo, alcanzando la notable edad de 194 años. Nacida en 1832, ha sobrevivido a eventos históricos significativos, incluyendo dos guerras mundiales y diversas pandemias. Desde 1882 reside en la isla de Santa Elena, donde fue llevada como regalo para el gobernador sir William Grey Wilson.
Un análisis genético revelador
Investigadores de Estados Unidos, Reino Unido, Dinamarca y Alemania han estudiado el material genético de Jonathan para comprender su longevidad excepcional. El análisis se llevó a cabo mediante raspados en la mejilla y extracción de sangre, lo que permitió comparar su genoma con el de otras tortugas de su especie.
El estudio, publicado en la revista Science Advances, ha encontrado que Jonathan presenta 287 variantes genéticas únicas que protegen contra los efectos del envejecimiento. Estas variantes están relacionadas con la reparación del ADN, la reducción de la inflamación, la regulación de la insulina y la supresión del cáncer.
Implicaciones para los humanos
Los científicos han observado que el metiloma de Jonathan, que regula la expresión génica, muestra una estabilidad notable en los genes que controlan la producción de energía y la reparación del ADN. Justin Gerlach, uno de los investigadores, destaca que esta estabilidad es inusual, ya que normalmente se deteriora con el tiempo.
Stephen Clark, director de la Fundación Kallel, enfatiza que los hallazgos podrían utilizarse para desarrollar tratamientos prácticos que ayuden a combatir el envejecimiento en humanos. La investigación de Jonathan no solo ofrece un modelo de resiliencia celular, sino que también abre nuevas vías para explorar la longevidad y el envejecimiento saludable.
