Científicos crean 'arena viva' que retiene agua seis veces más que la arena normal
Redactado con inteligencia artificial.

Investigadores han desarrollado un material denominado 'arena viva', que combina arena con fibras de microorganismos y puede reducir la pérdida de agua en seis veces. Este avance, probado en laboratorio, podría ofrecer soluciones biodegradables para la estabilización del suelo en áreas desérticas.
Innovación en el uso de microorganismos
Un equipo de investigadores de la Universidad Khalifa en los Emiratos Árabes Unidos, junto con el instituto de investigación Empa de Suiza y la ETH de Zúrich, ha logrado transformar arena desértica en un material conocido como 'arena viva'. Esta técnica utiliza fibras producidas por bacterias y hongos para unir los granos de arena, lo que permite que esta nueva arena retenga agua de manera más efectiva.
Resultados de la investigación
Los ensayos de laboratorio han demostrado que la 'arena viva' puede reducir la pérdida de agua en seis veces en comparación con la arena convencional. En un enfoque alternativo, se utilizaron láminas delgadas de celulosa bacteriana insertadas entre capas de arena, lo que redujo la permeabilidad del agua en aproximadamente 28 veces. La investigación se publicó en la revista Carbohydrate Polymers.
Detalles del estudio
Los investigadores utilizaron la bacteria Komagataeibacter medellinensis y dos cepas del hongo Schizophyllum commune. La celulosa, que da estructura a las paredes celulares de las plantas, también fue producida por estos microorganismos. Se recolectó arena de las dunas cerca de Al Ain y se esterilizó antes de añadir los microorganismos y soluciones nutritivas.
Las imágenes microscópicas mostraron que la celulosa bacteriana se adhirió a las superficies de los granos, creando un material compuesto natural. Aunque los tratamientos bacterianos resultaron en muestras más fuertes que los de hongos, ambos métodos demostraron potencial para mejorar la retención de agua y la estabilidad del suelo.
Implicaciones futuras
Este enfoque ofrece una alternativa biodegradable a ciertos materiales sintéticos utilizados para estabilizar el suelo. Aunque los experimentos actuales se llevaron a cabo en condiciones controladas de laboratorio y no se han probado en cultivos reales, los investigadores sugieren que estas técnicas podrían ayudar a combatir la erosión del viento en áreas desérticas. Sin embargo, se necesita más investigación para evaluar la durabilidad de estos materiales en condiciones desérticas reales.
