Las siestas frecuentes pueden indicar un mayor riesgo de demencia
Redactado con inteligencia artificial.

Un estudio reciente sugiere que las siestas diurnas pueden ser un factor de riesgo para el desarrollo de demencia en personas mayores. Aquellos que duermen la siesta con frecuencia tienen un 48% más de probabilidad de desarrollar esta condición en comparación con quienes raramente lo hacen.
La relación entre las siestas y la salud cognitiva
Dormir la siesta, especialmente en la tercera edad, puede parecer una actividad inofensiva, pero un nuevo estudio revela que podría ser un indicador de problemas cognitivos. Investigaciones publicadas en The Journals of Gerontology indican que los adultos mayores que duermen la siesta con frecuencia son significativamente más propensos a desarrollar demencia en la siguiente década.
Los investigadores, liderados por el psicólogo Adam Spira de la Universidad Johns Hopkins, analizaron datos del Estudio Nacional de Tendencias en Salud y Envejecimiento (NHATS) en EE.UU. A partir de 995 participantes de 65 años o más que no presentaban signos de demencia al inicio del estudio, encontraron que el 41.9% desarrolló demencia tras un seguimiento de cinco años. Las siestas diurnas frecuentes se correlacionaron con un riesgo un 48% mayor de demencia en comparación con quienes no dormían siesta o lo hacían raramente.
Factores a considerar
Además de la frecuencia, la duración de las siestas también juega un papel. Se observó que las personas que dormían siestas de 30 minutos o menos tenían un 40% más de probabilidad de desarrollar demencia. La investigación también encontró que las siestas involuntarias estaban asociadas con un aumento del 39% en el riesgo.
Es importante señalar que el estudio no establece una relación causal, lo que significa que no se puede afirmar que dormir la siesta cause demencia. Los investigadores sugieren que podría ser un marcador de cambios en el cerebro que indican un deterioro cognitivo. Además, el aumento de siestas podría ser una respuesta a trastornos del sueño nocturno.
Futuras investigaciones
El estudio destaca la necesidad de investigar más a fondo la relación entre las siestas y la demencia. Aunque actualmente no se comprende completamente este vínculo, los autores del estudio sugieren que las siestas podrían convertirse en un factor de riesgo modificable en la prevención de la demencia, si se confirma su causalidad en investigaciones futuras. Este hallazgo podría ser clave para abordar la creciente incidencia de la demencia, que se espera que se duplique en EE.UU. para 2060.
