Industrias extractivas amenazan la meta global de proteger el 30% de la naturaleza para 2030
Redactado con inteligencia artificial.

Un informe de Earth Insight revela que más de 61.5 millones de hectáreas de áreas protegidas se superponen con bloques de petróleo y gas en países tropicales. La investigación destaca la necesidad de que los gobiernos evalúen la efectividad de la conservación y eviten que las actividades industriales socaven estos esfuerzos.
Amenaza a la conservación global
Un reciente informe de Earth Insight ha encontrado que más de 61.5 millones de hectáreas de áreas protegidas y conservadas —una extensión aproximadamente 2.5 veces mayor que el Reino Unido— se superponen con bloques de petróleo y gas en países tropicales. Además, 42.7 millones de hectáreas de tierras protegidas también están en riesgo debido a concesiones mineras.
La brecha entre compromisos y presiones industriales
Florencia Librizzi, subdirectora de Earth Insight, señala que este análisis resalta una notable discrepancia entre los compromisos de conservación y las presiones industriales que enfrentan las áreas ya catalogadas como protegidas. Este informe se publica a pocos días de que los delegados de todo el mundo se reúnan en Yerevan, Armenia, para la Conferencia de Biodiversidad de la ONU (COP17), donde se evaluará el progreso hacia la meta de proteger al menos el 30% de las tierras y aguas del mundo para 2030.
Necesidad de una evaluación efectiva
El informe sugiere que simplemente expandir las áreas protegidas no es suficiente. Es esencial que los gobiernos también evalúen qué ecosistemas se están preservando, aseguren una aplicación efectiva de las leyes y prevengan que las actividades industriales socaven los esfuerzos de conservación. La investigación ha revelado que más de 36 millones de hectáreas de Áreas Clave de Biodiversidad no protegidas están amenazadas por bloques de petróleo y gas, y 28 millones de hectáreas por concesiones mineras.
Derechos de los pueblos indígenas
Norman Jiwan, un líder indígena de Borneo, subraya que las actividades extractivas pueden tener impactos devastadores para los pueblos indígenas y sus territorios, incluyendo restricciones a sus medios de vida, negación de derechos y un aumento en la contaminación. El informe también destaca que el 31% de las tierras protegidas en la Cuenca del Congo están designadas para petróleo y gas, lo que pone en riesgo la integridad de estas áreas.
Recomendaciones para el futuro
Para lograr la meta del 30×30, es crucial que los gobiernos combinen compromisos cuantitativos y cualitativos y protejan las áreas conservadas de la expansión industrial. Se recomienda establecer reglas que prohíban las actividades extractivas a gran escala en estas áreas y garantizar que los derechos de los pueblos indígenas sean reconocidos y financiados adecuadamente. No hacerlo socavaría los derechos humanos de estas comunidades y sus vínculos con la tierra y el agua.
El informe, por lo tanto, pone de relieve la urgencia de que la conservación y el desarrollo vayan de la mano, asegurando que se respeten los derechos de las comunidades locales mientras se protege la biodiversidad del planeta.

