El sobrepeso puede acelerar el envejecimiento cognitivo, según un estudio de 24 años
Redactado con inteligencia artificial.

Un estudio de la Universidad de Georgia revela que el aumento del índice de masa corporal (IMC) se relaciona con un declive más rápido en la memoria y la concentración. La investigación, que siguió a más de 8.200 adultos mayores durante 24 años, sugiere que controlar el peso podría ralentizar este proceso.
Relación entre el IMC y el declive cognitivo
Un estudio a largo plazo realizado por la Universidad de Georgia y publicado en el Journal of Neurology indica que el exceso de peso puede acelerar el deterioro cognitivo en adultos. La investigación siguió a más de 8.200 personas de 50 años o más durante 24 años, encontrando una relación clara entre un IMC elevado y la pérdida acelerada de funciones cognitivas como la memoria y la concentración.
Detalles del estudio
Los resultados muestran que cada incremento de un punto en el IMC está asociado con una mayor tasa de deterioro cognitivo, siendo este efecto más pronunciado en individuos mayores de 65 años, especialmente evidente en el octavo año de seguimiento. Los datos provienen de un estudio nacional que monitorizó a adultos mayores durante casi 25 años.
Implicaciones de la investigación
Suhang Song, autor principal del estudio, sugiere que el control del peso podría reducir notablemente el ritmo del declive cognitivo en un periodo de solo dos años. Esto hace del IMC un factor de riesgo que puede ser modificado para mejorar el envejecimiento saludable. La obesidad, definida como un IMC de 30 o más, ya había sido vinculada a una salud cerebral deteriorada.
Consideraciones adicionales
El estudio no establece una relación causal directa entre el sobrepeso y el declive cognitivo, pero subraya la importancia de considerar el peso como un factor relevante para la salud cerebral. Con el aumento de la obesidad en Estados Unidos, donde casi el 40% de la población es considerada obesa, la necesidad de identificar y tratar los factores de riesgo modificables se vuelve crucial, especialmente ante la creciente prevalencia de la demencia, que afecta a más de 7 millones de estadounidenses actualmente.
