Descubrimiento de un bovino extinto de la Edad de Hielo en una cueva de Siberia
Redactado con inteligencia artificial.

Investigadores han identificado una nueva especie de bovino relacionada con los yaks modernos, que se estima que se extinguió hace unos 27,000 años. Este hallazgo, publicado en Current Biology, se basa en el análisis de 20 genomas antiguos.
Un hallazgo notable en Siberia
Un equipo de investigadores ha descubierto en una cueva de Siberia una especie de bovino desconocida que data de la última Edad de Hielo. Este animal, emparentado con los yaks actuales, se estima que se extinguió hace aproximadamente 27,000 años. El estudio que detalla estos hallazgos ha sido publicado en la revista Current Biology.
Análisis genético
Los huesos recuperados permitieron al equipo internacional de científicos generar 20 genomas antiguos que abarcan un período de 200,000 años. Al comparar estos genomas con los de otros bovinos, descubrieron que pertenecen a una especie previamente desconocida. Se estima que esta especie comenzó a divergir de los yaks modernos hace unos 400,000 años, separándose completamente alrededor de 250,000 años.
Según Alexandre Gilardet, coautor del estudio y estudiante de doctorado en el Centre for Palaeogenetics de Suecia, esta divergencia se puede comparar con la separación entre osos pardos y osos polares, que también se estima que ocurrió hace unos 400,000 años. Esta época coincide con un período climático cálido que podría haber llevado a una aislamiento poblacional.
Importancia de la región
El bovino extinto fue hallado en la Cueva Denisova y en la región más amplia de las montañas Altai-Sayan en el sur de Siberia. Sus parientes modernos habitan en elevaciones altas del Tíbet. Este descubrimiento resalta la región de Altai como un posible punto caliente de biodiversidad a lo largo de las Edades de Hielo.
A pesar de las interacciones entre diferentes grupos de humanos antiguos, los científicos no encontraron evidencia de cruce entre esta nueva especie y otros bovinos de la zona, como el bisonte de estepa o el aurochs. La investigación sugiere que una sustitución poblacional ocurrió durante un período interglacial cálido, lo que podría haber llevado a una pérdida de diversidad genética en esta especie adaptada al frío.
Futuras investigaciones
Aunque el espécimen más joven encontrado tiene unos 27,000 años, la especie probablemente se extinguió poco después. Las causas exactas de su desaparición siguen siendo inciertas. El equipo planea comparar sus hallazgos con restos de yaks descritos previamente en la misma región para determinar si pertenecen a la misma especie.
