Los perros pueden detectar crisis epilépticas de extraños sin necesidad de entrenamiento
Redactado con inteligencia artificial.

Un estudio de la Universidad de Milán sugiere que incluso los perros no entrenados pueden oler una crisis epiléptica en un extraño. Durante el experimento, el 40% de los perros se acercaron primero a la muestra de sudor de la paciente durante una crisis, lo que indica una reacción sensorial espontánea.
Detectando crisis epilépticas
Las crisis epilépticas son difíciles de predecir y, a menudo, ni siquiera el propio paciente es consciente de que ha ocurrido una. Sin embargo, un nuevo estudio indica que los perros, incluso aquellos sin entrenamiento previo, pueden detectar estas crisis en un extraño a través del olfato.
Investigadores de la Universidad de Milán realizaron un experimento en el que recogieron muestras de sudor de una voluntaria de seis años con epilepsia. Estas muestras fueron tomadas tanto durante una crisis como en momentos sin crisis. A continuación, se presentaron a 30 perros de diversas razas que no conocían a la paciente ni su olor. En una habitación, los perros tuvieron dos minutos para investigar tres olores diferentes: sudor durante una crisis, sudor recogido antes o después de la crisis, y un control con una gasa esterilizada.
Los investigadores observaron la reacción de los perros a través de una transmisión en video. Sorprendentemente, el 40% de los perros se acercaron primero a la muestra de sudor de la crisis, lo que sugiere una capacidad innata para detectar este tipo de olor. Aunque algunos perros no se acercaron a todas las estaciones de olor, la muestra de la crisis no fue evitada ni provocó signos de angustia.
Implicaciones del estudio
Este estudio es significativo porque, aunque desde los años 90 se han entrenado perros para ayudar a pacientes epilépticos, pocas investigaciones han explorado si los perros pueden detectar crisis de manera natural. La evidencia sugiere que podrían estar utilizando su sentido del olfato para identificar compuestos orgánicos volátiles presentes en el sudor de las personas durante una crisis.
A pesar de la promesa que muestran estos hallazgos, el estudio tiene limitaciones, ya que solo se basó en muestras de una única paciente. Los investigadores planean ampliar su estudio para incluir a más donantes de sudor, lo que podría llevar a mejores métodos de detección para los pacientes epilépticos. La capacidad de los perros para guiarnos en este ámbito sigue siendo un área de interés creciente en la investigación médica.
