¿Es mejor consumir más proteína? La evidencia sobre sus beneficios es compleja
Redactado con inteligencia artificial.

La proteína está presente en muchos alimentos y suplementos, pero no siempre es necesario aumentar su consumo. Expertos en salud advierten que mientras algunos pueden beneficiarse de un mayor consumo, otros, especialmente aquellos con hábitos poco saludables, no lo necesitarían.
El dilema del consumo de proteína
Hoy en día, la proteína se encuentra en una amplia variedad de productos alimenticios, desde mezclas para panqueques hasta bebidas de café. Sin embargo, la cuestión de si más proteína siempre es mejor no tiene una respuesta simple. Depende de factores como tus objetivos de salud y el tipo de alimentos que consumes.
Para quienes realizan entrenamientos intensos, un mayor consumo de proteína puede ser beneficioso. Sin embargo, aquellos que llevan un estilo de vida sedentario y buscan incrementar su ingesta mediante productos poco saludables no necesariamente obtendrán ventajas. Como señala Daphene Altema-Johnson, dietista del Johns Hopkins Center for a Livable Future, añadir proteína a alimentos poco saludables no los convierte en opciones más sanas.
Recomendaciones sobre la ingesta de proteína
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que la proteína constituya entre el 10% y el 15% de la ingesta calórica diaria de un adulto. La necesidad de proteína varía, pero en general, se aconseja un consumo de alrededor de 0.83 gramos por kilogramo de peso corporal. A partir de enero de 2026, se actualizará la guía de ingesta diaria en los EE. UU. a un rango de 1.2 a 1.6 gramos por kilogramo, lo que implica que una persona de 68 kg debería consumir entre 82 y 109 gramos diarios.
Efectos de la restricción de proteína
Interesantemente, hay una creciente evidencia que sugiere que reducir la ingesta de proteína puede ser beneficioso para la salud a largo plazo. Estudios en animales han mostrado que una dieta baja en proteínas puede promover un envejecimiento saludable. Esto se relaciona con la regulación de una molécula llamada mTOR, que parece estar involucrada en la eliminación de desechos celulares y en la promoción de la longevidad.
Conclusión
En resumen, aunque la proteína es un macronutriente esencial, no todos necesitan aumentar su consumo drásticamente. La moderación y la calidad de las fuentes de proteína son clave. Si tienes dudas sobre tu ingesta de proteínas, es recomendable consultar a un profesional de la salud para obtener orientación personalizada.
