El 46% del pescado salvaje podría ser destinado a la acuicultura para 2040, según un informe

Un informe de la Changing Markets Foundation indica que casi la mitad del pescado salvaje capturado a nivel mundial podría ser utilizado para producir alimento para la acuicultura para 2040, si la industria sigue el plan de crecimiento propuesto por la FAO. Este crecimiento plantea preocupaciones sobre la sostenibilidad y el impacto en las comunidades locales.
Pescado salvaje y acuicultura
Según un informe publicado por la Changing Markets Foundation, casi el 46% del pescado salvaje podría ser destinado a la alimentación de peces y camarones de acuicultura para 2040. Este crecimiento potencial se basa en un plan de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Actualmente, un 13.3% del pescado salvaje se utiliza para este propósito.
Escenarios de crecimiento
El informe, desarrollado en colaboración con investigadores de la Universidad de Columbia Británica, presenta varios escenarios sobre cómo el uso de pescado salvaje para la alimentación podría cambiar. Los escenarios incluyen:
- Escenario optimista: Si se eligen especies acuáticas que requieran poco o ningún alimento basado en pescado, la demanda podría ser del 13% al 17% del total.
- Escenario actual: Con el crecimiento de especies carnívoras como el salmón y el camarón, la demanda podría aumentar al 29% - 38%.
- Escenario pesimista: Si se concentra más en especies carnívoras, la demanda podría alcanzar el 34% - 46%.
Críticas y preocupaciones
Representantes de la pesca artesanal han criticado la acuicultura industrial como destructiva, alegando que roba recursos y medios de vida a las comunidades locales, especialmente en países de bajos ingresos. Herman Kumara, portavoz de la World Forum of Fish Harvesters and Fish Workers, expresó su preocupación por el futuro de la pesca artesanal frente a la acuicultura.
Por otro lado, Laura Elsler, investigadora de Harvard, reconoce que la acuicultura puede contribuir a la seguridad nutricional, pero también enfatiza la necesidad de una mejor regulación en el sector para mitigar riesgos nutricionales en países en desarrollo que aportan ingredientes para la alimentación de peces.
